SOL SPINELLI Y PEDRO COIRO
Inauguración: Viernes, 28 de noviembre, a las 19.00 horas en la Sala Vestíbulo del Auditorio de la Casa de Cultura.
Un jardín privado, en una casa de alquiler, con cuatro árboles -¿aquél es un cedro?-, alguna fresa salvaje y unas ortigas dispersas, con una retirada evidente. Sin más y con la dicha de que no haya rododendros, hemos derivado algunas formas al lenguaje de la pintura y la fotografía. Sobre las ruinas del jardín trasero como espacio sentimental y de intimidad familiar, de normalidad social y orden, se erigen esculturas de plástico y juguetes ganados por la humedad y el abandono. Las funciones del espacio y su organización ya no están claras, el anfiteatro que en los años noventa se decoraba desde el salón, a través del ventanal, fue tomado por una naturaleza extraña y nueva. La oposición con el rigor clásico o el caos premeditado que presentan los jardines públicos también es reveladora.
Aquí tenemos solo la sensualidad de unos fragmentos, esperamos que sirvan para evidenciar un espacio, un ambiente y una época. En cualquier caso, que este texto pese poco y la contemplación de las obras todo lo posible.
A través de esta exposición, el espectador no solo observa, sino que intuye aquí se tiende un puente entre lo visible y lo sentido, recordándonos que los jardines más pequeños pueden guardar las verdades más profundas.
Convocatoria de Proyectos Expositivos Casa de Cultura El Campello.
