Un simulacro de rescate en mar de un bañista de El Campello confirma que la adecuada coordinación de efectivos de socorrismo salva vidas
Como parte de la formación y evaluación de los servicios de socorrismo de las playas de El Campello, ayer se organizó en Cala Lanuza un simulacro de salvamento de un bañista que movilizó al Centro de Emergencias, Policía Local, socorristas y sanitarios.
Bajo la supervisión del concejal de Seguridad y Playas, Rafa Galvañ, el simulacro comenzó cerca de las 11:00 horas (exactamente a las 10:56), con la entrada de un bañista al agua con su tabla.
Situado fuera de la línea de boyas, el bañista solicitó ayuda mediante señales con los brazos, ya que era arrastrado por la corriente de la playa. A las 11:00 horas, el socorrista dio la señal de emergencia mediante el silbato, al tiempo que entró en el agua para realizar el rescate, avisando previamente a un compañero.
A las 11:01 horas, este segundo socorrista B llamó al servicio de Coordinación y solicitó la activación de la moto de agua. Se activaba de esta forma el protocolo de rescate acuático, mientras el primer socorrista llegaba hasta la víctima, situada aproximadamente a 300 metros de la costa, y le proporcionaba flotabilidad.
A las 11:10 horas La moto de agua de la playa Carrer la Mar se personó en el lugar con un tercer socorrista para apoyar la intervención, y a las 11:11 horas La víctima era sacada del agua para su evaluación, presentando únicamente signos de cansancio, por lo que no fue necesaria la intervención del equipo sanitario, también movilizado. En ese momento se desactivó la emergencia.
El informe técnico elaborado tras el simulacro evaluó que la operación se desarrolló según lo previsto. “La intervención del socorrista mediante rescate a nado ha sido óptima, dentro de los parámetros habituales de actuación”.
La llegada de la moto acuática se adelantó un minuto respecto al tiempo previsto, en gran parte debido al buen estado de la mar, que facilitó la navegación. El tiempo de respuesta fue de entre 5 y 6 minutos, frente a una estimación inicial de 7 minutos.
Como aspecto destacable, el informe señala que el trabajo por parejas mejora el tiempo de activación del operativo. Mientras un socorrista realiza el rescate a nado, el otro se encarga de avisar a Coordinación y activar los recursos necesarios, reduciendo el tiempo de respuesta en aproximadamente entre 1 y 1,5 minutos. Además, “este procedimiento garantiza una activación temprana de los medios de apoyo en caso de ser necesarios”.
Para Rafa Galvañ, “estos simulacros son muy interesantes, porque permiten detectar posibles fallos de coordinación (que no ha sido el caso), y adecuar los protocolos en situaciones determinadas”.
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